Esta es una innovación de la zanahoria como he visto pocas. Para mí, hasta ahora, siempre había sido una verdura de estas "residuales", que sirven para añadir un poco de color... pero esto está cambiando. A parte de las innegables propiedades que tiene, hay que resaltar su sabor, tan especial, que puedes utilizarla de acompañamiento, o como protagonista del plato.
La receta, la encontré en el genial blog
La cuina Vermella, de un encantador matrimonio muy innovadores y caseros (lo sé, es un poco contradictorio, pero es asi) al mismo tiempo.
La receta, es originaria de Santi Santamaria (y no voy a entrar en mucha polémica porque no tengo ganas, pero si os diré, que me parece sobredimensionado el show que se ha montado alrededor de unas declaraciones suyas. La competencia, es la competencia, y las ideas de cada uno, las ideas de cada uno. Que viva la libertad de espresión, pero también la tolerancia o no vamos a ninguna parte).
Venga, aquí tenéis esa maravillosa receta, con algunos cambios: la receta original llevaba mantequilla y nata, yo utilicé aceite y leche desnatada (no volveré con el tema de mis problemas con los lácteos).

INGREDIENTES: (4 pax)
- 16 zanahorias medianas (de las que venden en ramillete)
- 60 espárragos de bosque (o 30 de los trigueros)
- 4 cucharadas de salsa de ajos
- 1 cucharadita de comino
- Aceite de oliva
- Azúcar, sal y pimienta recién molidas
Salsa de Ajos:
- 3 bulbos de ajo escalivados en el horno (envueltos en papel albal, unos 20-30 minutos con el horno a tope)
- 8 cucharadas soperas de aceite de oliva
- 8 cucharadas de leche desnatada
- 8 cucharadas de caldo de verdura
- sal y pimienta
ELABORACIÓN:
Pelar y escaldar las zanahorias cortadas a través (unos 4-5' hirviendo). Saltear en el aceite, azúcar, comino, sal y pimienta.
Romper el pie de los espárragos (por donde se dejen) y escaldar.
Para la salsa: pelar los ajos y pasar todos los ingredientes por el túrmix.